El año 2025 fue para Casa del Encuentro (CDE) un año de consolidación y aprendizaje. Consolidación, porque logramos sostener y expandir el trabajo que venimos construyendo desde hace más de once años en La Pintana: más niños y niñas jugando, más cuidadores acompañados, más profesionales formándose desde una mirada ética y territorial de la infancia. Aprendizaje, porque este fue también el año en que comenzamos a articular con más claridad el modelo que sustenta todo ese trabajo: el Núcleo Social para la Niñez y la Crianza.
Este documento no es solo un recuento de actividades. Es un intento de mostrar con honestidad qué problema nos convoca, qué hacemos para abordarlo, qué evidencia tenemos de que funciona, y qué desafíos persisten. Creemos que esa transparencia es parte de nuestra responsabilidad con quienes confían en nosotros, ya sean las familias de La Pintana, nuestros aliados o quienes financian este proyecto.
Queremos agradecer especialmente a Fundación Olivo, cuyo acompañamiento en el Ciclo Olivo ha sido fundamental no solo para el financiamiento del Núcleo, sino para ayudarnos a pensar mejor nuestro modelo y nuestra organización. A Fundación Careno, Fundación Larraín Vial y todos nuestros socios que hacen posible la continuidad de nuestros programas. Y a cada familia, profesional y aliado territorial que elige encontrarse con nosotros y construir juntos este espacio.
Este problema no es una hipótesis abstracta, está sostenida en datos que demuestran la urgencia de este trabajo. La Encuesta Longitudinal de Primera Infancia (ELPI, 2017) muestra que el 75% de los cuidadores de niños y niñas en edades tempranas declara no contar con apoyo en los cuidados, y que el 70% no participa en actividades en espacios públicos junto a sus hijos. En La Pintana específicamente, solo el 1,34% de las áreas verdes es de acceso público, mientras que más de la mitad de los niños y niñas de entre 5 y 12 años ha experimentado algún método de disciplina violenta (UC, 2018; UAB, 2022).
Estos tres factores se retroalimentan y producen efectos concretos: sobrecarga de cuidadores, escasa prevención temprana de vulneraciones, bajo bienestar socioemocional infantil y dificultades en las trayectorias de desarrollo. La evidencia internacional muestra que las intervenciones más efectivas no se limitan a la provisión de servicios individuales, sino que fortalecen entornos sociales, comunitarios y relacionales como condición habilitante para el desarrollo infantil.
Casa del Encuentro es una organización sin fines de lucro —cuya personalidad jurídica es Fundación Santa Ana— con más de once años de trayectoria en la comuna de La Pintana. Su propósito es promover el bienestar y la salud mental infantil desde una perspectiva de cuidados, entendiendo que existe una relación directa entre la salud mental de los niños y niñas y el bienestar de quienes los cuidan.
La Fundación interviene en el territorio a través de cinco líneas de acción:
Estas líneas no operan de manera aislada. El Núcleo Social es la forma en que CDE articula parte de esta oferta bajo una lógica común, orientada a generar condiciones sociales y comunitarias más protectoras para la niñez en el territorio.